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Guía de iniciación
TL;DR: Alcanza nuevas cotas de placer mediante la eliminación del vello en zonas erógenas,
normalmente abandonadas, y la estimulación simultánea de las mismas.
Introducción
Como hombres, aprendemos a machacárnosla y a penetrar. Muchos no pasan de
ahí en toda la vida, lo que resulta una pena, ¿no? Es como comprarse una
batería y no utilizar los platillos o el bombo. Pues siguiendo el espíritu “ayudador”
con el que he inaugurado este blog, voy a dar unas pinceladas para que le
empieces a sacar más jugo a tu cuerpo.
El proceso se reduce a la eliminación del vello en zonas erógenas,
normalmente abandonadas, y la estimulación simultánea de las mismas. Ten en
cuenta que vas a sufrir dolor y que vas a tener que poner tiempo, esfuerzo y
paciencia en tu cuerpo, no es una cosa que se pueda hacer un día de calentón y
olvidarse.
El vello es una capa protectora de la piel que, para nuestros propósitos, impide
parcialmente el contacto directo, degradando y enturbiando la sensación táctil.
Entonces, vamos a eliminarlo.
Zonas mínimas a
tratar
Genitales: Estaba claro, ¿no? Vas a sentir tu polla como nunca.
Ano: Está al lado de tu polla y es una zona bien discreta. Prepárate
para descubrir nuevas sensaciones.
Pezones: Tú mismo debes decidir el estilo. Pecho limpio, dejar sólo una
mata en la zona del esternón, un circulito disimulado alrededor… Ni te imaginas
lo que estuvo oculto ahí mismo.
Tripa: Parece una sugerencia extraña, pero funciona muy bien. Da
continuidad entre la zona genital y los pezones. Además, al masturbarnos
nuestro brazo rozará esa zona. Al tenerla “limpia”, la sensación cambia
bastante.
Desde luego, cuantas más zonas abarques, como piernas, culo, pecho… más sensaciones.
Eso sí, más trabajo y menor discreción. Dirán lo que quieran, pero cuando una
mujer piensa en un hombre depilándose en su casa... Cada uno debe de tomar la
decisión de qué imagen quiere dar.
Cómo eliminar
el vello
No tengo un título de estética, pero esto es un resumen práctico de mi
experiencia y mis investigaciones al respecto. Si tienes algún truco no dudes
en compartirlo.
Antes de nada, piensa en esto detenidamente: vas a firmar un contrato con
tu cuerpo. Él te deja que le arranques el vello para aumentar y transformar la
sensación táctil, pero si descuidas la exfoliación de las zonas depiladas,
seguramente los famosos pelos encarnados aparecerán.
No te preocupes, exfoliar básicamente
consiste en “raspar”. Coje una buena esponja, gel de baño y ponte ahí raca
raca. Tampoco te pases, tú ya me entiendes. Hay muchos más métodos, pero ese es
el más accesible.
Para eliminar el vello recomiendo la depilación, ya sea con cera, pinzas,
máquina o una combinación de estos métodos. No recomiendo afeitar la zona
porque no dura nada y pincha enseguida. Con la crema depilatoria no pincha pero
tampoco dura.
Si vas a usar máquina, primero tendrás que recortar el vello o afeitarlo y
esperar a que crezca un poco. Si vas a usar pinzas, recortar antes también facilita
la labor.
Comprueba el clima: si vas a sudar por el calor en las próximas 12 horas,
déjalo para otro día. Quieres evitar infecciones.
Comprueba tu calendario: si te va a dar el sol en la zona en las
próximas 24 horas, déjalo para otro día. Evita posibles daños.
Prepárate para soportar el dolor. Vino, cerveza… Tú mismo.
Dúchate y exfolia las zonas, tal y como he explicado anteriormente.
Una vez bien seco, usa el método de tu elección, cera, pinzas o máquina.
Yo lo hago todo a máquina y luego retoco con pinzas menos en el ano, donde
arranco los pelos con mi mano y retoco con la máquina.
Aplica inmediatamente un gel postdepilatorio o si no lo tienes a mano
puedes usar after-shave, lo malo es que sale más caro y normalmente pica más.
No te toques. Sé que es complicado, pero aguanta o mantenlo al mínimo.
Acabas de abrir miles de heridas en tu piel. Déjala regenerarse.
Ponte ropa suelta y relativamente fresca. No quieres roces ni sudores.
Acabas de firmar un contrato. Debes exfoliar las zonas depiladas 2 o 3
veces a la semana. Incluso si quieres dejar de depilarte y ya tienes pelillos,
debes seguir algún tiempo porque el vello crece en “tandas”, no todo a la vez.
En
este punto, no te olvides de aplicar una loción/aceite hidratante tras cada
exfoliación y tras cada ducha también si puedes. Eso sí, nunca hidrates antes de depilar. En la misma línea, recomiendo usar toallitas de bebé para limpiar el ano. Son baratas y te dejan de maravilla.
La depilación rara vez es perfecta. Hay pelos que se rompen sin llegar
a desprenderse de la piel y además crecen en tandas, por lo tanto, piensa que
puedes necesitar un “repaso” a la semana.
El día después de depilarte por primera vez estas zonas erógenas te vas a
sentir de fábula, te va a enganchar. Extrañamente, tu confianza y tu estado mental mejorarán. Yo creo que tiene que ver con algo así como: “Mi
cuerpo está listo para comer sobre él. Puedes servir una bola de helado sobre
mi ano y saborearla con placer.” No sé explicarlo mejor de momento. Te vas a
sentir mejor.
Estimulación
Antes de nada,
consigue aceite corporal y si puedes, vaselina para el ano. Si no, con el
aceite te puedes apañar bien si no vas a penetrarte a saco. También recomiendo
algún dildo real o improvisado. Usa tu imaginación. El ano queda en un sitio
relativamente poco accesible, por lo que los juguetes ayudan bastante.
Las primeras
veces recomiendo realizar este tipo de masturbación en la ducha o la bañera
para no tener que preocuparnos por el aceite vertido y por algún mínimo resto
fecal. Cuando controles más, podrás llevarla a cabo incluso en exteriores, en
una tumbona al sol.
Aquí tenemos tres
puntos principales a estimular: pene, ano y pezones. Nos vamos a tumbar boca
arriba y vamos a estimular dos de estos puntos a la vez, con ayuda del aceite.
La clave ahora
está en ir intercalando los puntos según nuestro nivel de excitación. Por
ejemplo:
Estamos
estimulando el pene y los pezones. Sentimos que estamos llegando al
límite. Entonces dejamos de estimular el
pene y pasamos al ano, estimulando ano y pezones. Así puedes estar horas. Todo
esto podemos intercalarlo con caricias por el cuerpo y usar los pies para
frotar el pene.
Usa siempre tus
dos manos y muévelas de un punto a otro para no correrte rápido, manteniendo el
placer cerca de ese tope la mayor cantidad de tiempo posible.
Si se realiza
bien, se pueden alcanzar sesiones de varias horas. Al día siguiente sentirás un
ligero temblor placentero en tus brazos, piernas... Es el signo de que has
explotado la sesión a fondo. Estás más vivo que nunca.
Pezones al detalle
De las zonas
depiladas, que te voy a contar de tu polla que no sepas. Y la tripa no tiene
ningún secreto. Vamos pues con los pezones.
Los pezones
parecen simples, pero dan juego:
- Movimientos:
circulares o lineales.
- Velocidad: lenta
o media.
- Acciones:
pellizcos, presionar la punta o succionar con algún accesorio.
- Zona: concentrada
en el pezón o ampliada al pecho.
La estimulación
de los pezones pierde efectividad en pocos minutos , por eso es importante jugar
con las opciones anteriores e intercalarlos y combinarlos con la estimulación de otros puntos.
Ano, la puerta trasera
Si has intentado
estimularlo anteriormente de forma casual, la sensación no habrá sido buena.
Los pelos resultan bastante incómodos, es difícil lubricarlo, parece que las
cosas no quieren entrar y cuando entran la sensación no es placentera.
Vamos punto por
punto:
El pelo ya lo
hemos eliminado, por lo tanto la sensación es ahora totalmente diferente. Tu
ano es ya virtualmente idéntico al de una pornstar, pero sin el blanqueamiento,
del que más adelante postearé una receta casera.
Lo que tienes que hacer a continuación es ponerte cómodo. Túmbate boca arriba con las
pierna levantadas y abiertas, si las puedes apoyar contra una pared o un
taburete estarás más relajado.
Aplica aceite y
masajea el anillo exterior con la mano. Tómate tu tiempo. Notarás que se va
relajando el músculo. Aquí ya vas notar que vas por muy buen camino.
Sigue con el
masaje e intenta introducir un dedo de vez en cuando. Notarás que cada vez es más
fácil. Ahora pasa a masajear con sólo dos dedos. Vas a notar más placer porque
ejerces presión más directa sobre las paredes externas del anillo. Intenta
introducir los dos dedos.
A partir de aquí,
si tienes un dildo de cualquier tipo puedes lubricarlo, mejor con vaselina pero
si no el aceite puede funcionar, aunque necesitarás bastante. Juega con el
dildo por el exterior del anillo. Introdúcelo poco a poco.
Sin darte cuenta
estará experimentando un placer nuevo. Las zonas del anillo y el recto están llenas
de terminaciones nerviosas. Si te interesa
indagar más en la penetración, busca información sobre la estimulación de la próstata.
Acabando
El post ha salido
bastante largo y era de esperar. Son muchos aspectos los que necesitan un
mínimo de detalle descriptivo, pero creo que ha merecido la pena juntar en un
único post toda esta información para ayudar de una forma completa y
decentemente resumida a los hombres que quieran experimentar nuevas sensaciones.
A partir de ahora
haré posts sobre temas más concentrados. Sigue esta guía y entenderás su valor.
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