Share this picture
HTML
Forum
IM
Recommend this picture to your friends:
ImageFap usernames, separated by a comma:



Your name or username:
Your e-mail:
  • Enter Code:
  • Sending your request...

    T'nAflix network :
    ImageFap.com
    I Love DATA
    You are not signed in
    Home| Categories| Galleries| Videos| Random | Blogs| Members| Clubs| Forum| Upload | Live Sex




    Nadie cambia, menos una infiel reincidente

    Hacía tiempo que buscábamos un piso más grande y le di una sorpresa ya que el chico de las fincas encontró uno a muy buen precio y... al lado de su trabajo! Hablé incluso con los dueños que eran una pareja muy maja con 4 hijos. Buf! Nosotros acabábamos de tener el primero y vaya faena! . El día que la llevé a verlo, ya con intenciones de venta por las dos partes, ella puso mala cara. Pero rápidamente se mostró optimista del trato. Al final fué nuestro!

     

    Que maravilla que ahora ella sólo tuviera que andar 15 minutos hasta su nuevo trabaho y no haber de conducir los casi 45 de su anterior. Se la veía más tranquila a mi preciosa mujercita de 35, encantadora, cariñosa, guapa y con una facilidad enorme para caerle bien a la gente. Pensaba cómo un tio del montón puede acabar con un pibón como este. Felicidad. Aquel año fué maravilloso. Follábamos cómo bestias. Ella me daba lo que yo quería y con gusto. Ahora lo comprendo... Empezamos a practicar el pegging y sadomaso light. A ella le encantaba el libro de las 50 sombras y veíamos pelis porno duras que a Montse le superaban un poco. Pero por su "osito" se dejaba llevar a mi mundo de perversiones. Me acuerdo girar la cabeza mientras me follaba a cuatro patas con nuestro primer arnés y ver su preciosa cara con un gesto maligno de goce por la dominación. Luego, yo cachondo y dilatado, me la follaba cómo un bestia hasta hacerla gritar. Tenía que taparle la boca. Me daba cosa que los nuevos vecinos nos tacharan de cerdos, con una bebita tan pequeña. Me gusta la privacidad y soy algo tímido y muy respetuoso.

     

    Todo empezó a torterse un día en que mi empresa me dió una jornada de fiesta por horas extras acumuladas. La verdad es que se me olvidó recordárselo a Montse. Su madre vino a buscar a la niña cómo siempre y pensé que así le daría a mi mujer una agradable sorpresa al visitarla en la cafetería donde desayunaba con sus nuevos compañeros de trabajo. Yo ya conocía a su jefe, ella se lo encontró en la calle y yo los dejé hablar de lo suyo mientras me acercaba a un escaparate con el carrito. Se veía amable, guapo y más joven que mi mujer. Un tío con éxito. - Hola, -hola... una sonrisa y nada más. Un mal pensamiento pasó por mi cabeza durante unos milisegundos, ¿un pálpito de mi intuición? Va! Imposible, ella me quiere y tenemos una niña para demostrármelo.

     

    Pues me acerqué a la cafetería con la intención de desayunar con ella y conocer a sus compis pero me la encontré con su jefe. Ella guapísima con un vestido corto y sus topolinos de los que sobresalían sus sabrosos dedos con las uñas pintadas de negro. Huuum! No habíamos follado esa mañana por lo que yo iba un poco salido y con pensamientos perversos. Al volver seguro que caería una paja viendo videos de trasvestidos o adolescentes tipo gonzo, me gustaba intercalarlos mientras veía algunas fotos porno de ella. Pocas. No le gustaba que se las hiciera...

     

    Pero verlos a los dos juntos en la misma mesa, conversando cómo si se conocieran de toda la vida me la puso dura y antes de saludarlos imaginé que el se la follaba delante mía en el WC del bar. Joder! Que cerdo pensé para mis adentros. Y una mierda! Es mi mujercita! La saludé y pareció sorprendida, él amable cómo aquel día. Pero mi voluntad de quedarme con ellos incomodó un poco a Montse. ¿Por qué? Bueno, lo comprendí. Era su jefe y debían estar hablando de faena. Él elegantemente vestido con un discreto traje de jefe. Yo en chandal. Volví a imaginármelo desnudo encima de mi mujer. Joder! Soy hetero pero a veces, si veo a un buen tiarrón, también lo miro y pienso en algo guarro... Normalmente en un trio bisex con mi mujer. Eso me lo invente cuando empecé a salir con ella para evitar mis puñeteros celos y funcionaba. Vaya pitonera estaba hecha con 16 y que minifaldas me llevaba mi bomboncito adolescente en el Instituto...

     

    Tuve un flash sobre el culo de él botando sobre Montse. Va! Me marche para casa y me puse una de trios bisexuales. Ja, ja, que pegaba con la situación. Después de correrme pensé: soy un puto cerdo. ¿Y te estás poniendo celoso? Carlos no juegues con tu mente y con esos rollos gays raros que te has montado, que tu eres un machote y debes confiar en tu pareja! Por la tarde ella me explicó que de vez en cuando iría a desayunar con él por temas de curro y que se estaba fraguando una amistad entre compañeros. Lo vi normal. Mi mujer se irá a tomar café con otro pero yo que soy un tío moderno lo veo normal y lo admito porque ya no soy celoso (pagafantas...)

     

    Un día la vi triste, se estaba engordando un poquito y llevaba el pelo hecho un asco. El finde fuí a comprarle unos leggings imitación de cuero negros. Bueno entre cuero y latex que me pusieron cachondo. Era la última moda y pocas de nuestra ciudad los llevaban. Por la tarde la obligé a cortarse el pelo en un sitio caro. Se lo alisaron y le dejaron un fleqillo muy sexy por petición de este menda. Le regalé el legging y fuimos a cenar y a bailar solos a un pub modernillo. No llegamos a casa. En el picadero municipal junto a otras parejas y amantes follamos cómo cerdos. Montse nunca más se puso aquellos pantalones más para salir conmigo.

     

    Cuando se los calzaba realzaban su figura y su culo sobresalía alegre y cachondo.Se le marcaba lo justo el chocho por esas bragas cutres que me llevaba.Empecé a regalarle tangas sexys para cada día a la mínima excusa (santos, fiestas, cumples...) Pronto tuvo una gran colección y el que más me gustaba era uno negro de encaje con una lágrima de vidrio que colgaba de la parte trasera enganchado a un hilillo. Como se llevaban los jeans de tallaje "demasiado bajo" por aquel entonces no era raro que viera aquel cristalito sobresaliendo junto a la sexy "hucha" de su culito. Huuuum! Me explicó que en el trabajo siempre llevaba un jersey ancho y largo para tapar su culo cuando llevaba el pantalón legging ajustado negro que le regalé. Aquel puto legging negro que todavía corre por casa y que en más de una ocasión me he puesto antes de follarmela. Ahora está hecho polvo por mi mariconería y por ella llevarlo tanto a trabajar...

     

    Empezó a cuidarse más, se apuntó a la piscina, allí alguna vez coincidía con su jefe. Eso me decía. Se depilaba por fin cómo a mi me gustaba: al cero o con algún "flequillo" sobre el coño cómo mis actrices porno favoritas. Volvía a ser parecida a aquella guapa veinteañera que un día me dijo: -Dejame tiempo para pensar, y que resulta se estaba follando a un becario y a este pobre pagafantas a la vez. Aquello estaba medio olvidado. Nos volvimos a reconciliar después que acabara la Uni. Hice borrón y cuenta nueva y ella prometió no volver a ver a aquel buenorro que la dejó enamorada y harta de follar. Pelillos a la mar. Ahora era mi mujer y la madre de mi hija. Por mucho que mi madre me diera el tostón ya no pensaba en lo mala que había sido conmigo: se mudó a un piso de estudiantes (todo tíos) en una ciudad a 300 kms de nuestras casas y no duró ni un año virgen en su facultad. Estuve sin verla casi 4 años. Bueno miento, de vez en cuando aparecía cada uno o dos meses y me regalaba un polvo por pena. Ahí empecé a buscarle el punto cachondo a ser un joven cornudo y a imaginármela con otros. A desear estar junto a ella e incluso a colaborar en su infidelidad. Y de ahí a pensar en comer una polla que salga de su coño o a ponerme su lencería sexy mientras la esperaba en su habitación de la casa de su madre fué otra historia. Su madre se debió partir el culo viéndome arrastrarme cómo un gusano, esperándola que viniera follada los fines de semana... Joder! Aquello fué duro!

     Pero ya estaba olvidado...

     

    Pronto me acostumbré a su variada y enorme nueva vida laboral y social: comidas de empresa, convenciones y cursos de su trabajo que le permitieron ascender poco a poco, fiestas de cumpleaños o jubilación de compañeros y amigas, etc. A todas no podía o no quería acudir yo. Poco a poco se fué forjando esa otra vida normal en muchas mujeres que pasan casi más tiempo en el trabajo que con su familia. Mi trabajo iba de mal en peor y cada vez dedicaba más tiempo a hacer de marujo con la casa y las niñas. Ya teníamos dos. Admití que ya no era yo el que traía el sueldo más gordo a casa e incluso que finalmente mi mujer pasara a ser la segunda junto a su jefe en la empresa con el sacrifício de tiempo que a ella le suponía. Horas extras, reuniones, acabar trabajo con su jefe y no venir a comer a casa... Me encontré con la agradable sorpresa de vivir con una treinteañera guapa, lozana y que se vestía de punto en blanco, muy sexy, para ir a su trabajo. Cuando llegaba de él me la follaba con aquellos vestiditod cortos elegantes, le comía sus pies sobre aquellas medias tras quitarle sus sexys zapatos que por cierto le elegía yo. Me ponía y sentía orgullo de que mi mujer fuera bien guapa al trabajo. Eso si, ella mantenía sus leggings negros cómo fondo de armario. Cómo me gustaba restregar mi polla sobre ellos cuando llegaba tida bella de trabajar impregnada en el potente perfume que le regalé (Poison) Pero estar más tiempo en casa esperándole también minó mi alma. Volvieron los celos, vivía justo al lado de casa, algunas cosas parecían raras aunque yo las introducía dentro del saco de la normalidad. Alguna estúpida vecina me dijo de vez en cuando alguna tontería sobre ella, alguna insinuación muy parca sobre algo dd su trabajo a lo que no presté gran interés y que asocié con envídia hacía su éxito. Que malas son las mujeres con otras mujeres por la puta envídia... Total que comencé a pensar nuevamente y demasiado en cosas del pasado.

     

    Lo primero que rememoré fué algo muy lejano, al principio de ser novios, esos años donde se pierde el fogonazo del primer amorío serio. La verdad es que al segundo año de ser novios ya estábamos bastante quemados de la rutina pero se ve que Montse más. Se apuntó a un intercambio con alumnos extranjeros y no se le ocurrió más que hacerlo con un guapo belga de nuestra edad y no con otra chica cómo imaginaba yo. Él vino a su casa, nos conoció a su familia y a mi. Ella estaba que se salía cuando le tocó ir a su país con él. Nadie daba ya un duro por nuestra relación y ella inició su fama de facilona y fiestera que la acompañará donde vaya hasta la actualidad. Yo cómo un pagafantas la esperé. Bueno tuve unos tocamientos y unos piquitos apasionados con una chica un par de años más joven durante la espera pero nada más. No podía vivir si mi Montse. Volvió diferente, no sé si follada, pero sí con un montón de fotos del puto buenorro acompañándola por su país. Fué cómo su pequeño Erasmus de instituto antes de marchar a la Universidad. Total, que unos morreos tórridos y unos polvo de muerte después de volver de allí y quedé otra vez prendsado de mi novia juvenil con la mochila de todo lo que podría haber hecho Montse con aquel cabrón. Me acuerdo que por primera vez alguien me dijo algo sobre mi futuro fríamente apelando a un supuesto conocido suyo que era un pobre cornudo: ¿Te imaginas vivir con una mujer y ver cómo entran y salen hombre por tu puerta cuando vuelves de trabajo? " Me estaban tirando la púa con una historia que yo pensaba que no iba a cuento con mi vida pero que desgraciadamente ha sido y es mi realidad... Luego llegó su marcha a otra ciudad para realizar sus estudios universirarios y allí ejercitó su coñó a su gusto...

     

     Noté que Montse estaba rara, hablaba diferente, pensaba de otro modo y lo achaqué a su nuevo cargo en la empresa. Increiblemente era el marido de una ejecutiva pero cómo ya he dicho con el beneficio o la lacra de vivir a poca distancia de donde trabajaba. Aunque no tenía gran relación con sus compañeros a veces coincidía con alguno o alguno que me saludaba con cierto afecto e incluso se interesaban por mis niñas. Pero justo cuando Montse cambió mi relación con ellos se hizo más fría por su parte. O me esquivaban o notoba cierto rintintín en sus palabras. Para desgracia mía también mi mujer empezó a cerrar gradualmente el grifo del sexo: primero a mis perversiones de tipo bisex, a las que yo tenía reservada para ella y pronto al número de encuentros sexuales en general que teníamos a la semana. Yo lo achaqué al estrés laboral, a haber parido ella dos crías... Me acuerdo arrastarme con la polla dura cómo una piedra y el culo hecho agua por el gel dilatador para mendigar una de aquellas sesiones sadomaso a la que ella alegre y viciosamente antes se apuntaba en nuestra cama. Todavía recuerdo una tarde que acabamos con nuestro coche al final de un solitario camino rural y le pedí cahondo y medio desnudo sobre el capó que me penetrara cómo un perro antes de follarmela yo sobre la hierba. Prácticamente me violó con saña el culo y luego agarrandome con cierta violencia y asco en su viz me anunció desde atras que no volveríamos a repetir esa guarrada... Se acabó el pastel!

     

     Continuará...

     
      Posted on : May 15, 2024
     

     
    Add Comment




    Contact us - FAQ - ASACP - DMCA - Privacy Policy - Terms of Service - 2257



    Served by site-7dcbc9b7d8-g6ckx
    Generated 21:21:18