|
Sí, soy un puto marido mariquita que se masturba viendo porno gay y al que le gusta trasvestirse con la ropa de mi infiel, seductora y cachonda mujer mientras chupo con ganas su consolador y me imagino que soy ella, en su oficina, follada cómo una guarra facilona sobre alguna mesa del despacho. Sí, tengo fantasías recurrentes con mis cuñados. Me gustaría que montasen a mi mujer cómo a una yegüa mientras yo miro, me masturbo, los toco y lamo... Y también me gustaría que me montasen a mi junto a ella... Mi amor, mi ama corneadora. No me considero gay. Creo que soy un vicioso marido bicurioso con ganas de mirar cara a cara al macho que me la meta y tocar su fuerte torso mientras mi esposa y él se besan y me insultan dejando en entre dicho mi masculinidad. Me muero de ganas de eso!!
Maldigo haber desaprovechado situaciones que ha organizado mi cuñado, los dos solos, para seducirme: viendo porno variado en su casa e insinuando sacarnos los penes y masturbarnos uno junto al otro. Lo rememoro y me imagino que me pongo algún conjunto de lencería de mi mujer, uno de esos con corpiño, liguero y medias. Y que me dejo seducir, sobar, besar y que me hace suyo cómo a la zorra de mi cuñada. Nunca debí haber desaprovechado, también, la ocasión de haber hecho de mamporrero el día que me los encontré em el sofá de la suegra. Ella sobre él, culo en pompa hacía mi. Estaban deseando que interactuara con ellos. Que se la metiera cuando saliera, que les chupara los bajos mientras ella botaba a cuclillas sobre su poya. Que fuera su perrito jugueton. Y no voy a alargarme con las historias que hemos vivido en la piscina que por culpa de mi mujer y mi falta de cojones no han acabado en nada.
Montse no tiene manías. Si está cachonsa y le gusta un tío va por él y es cuestión de tiempo que se lo folle, aunque se entere todo dios y acabe destrozando mi corazón y mi reputación. Todos saben que soy un puto cornudo: amigos, familia, vecinos, los de su trabajo... Lo que no saben es que, cuando no hay celos por medio, me deleito con la situación. Soy un cornudo consentido enamorado de una sensual milf a la que quiero compartir... Pero ella no me da ese gusto. Que ganas de comerle el nabo a un cuñado mientras el otro me sodomiza, yo en la posición del misionero follandome a la parienta y mis putas cuñadas y suegra mirando... Ooogh! Me corro. Quiero macho juntona mi hembra!! Poya! Poya!! En mi boca, en la de ella. En mi culo, en sus tetas, en sucoño!! Que pena,e podría convertir en su mejor amiga. Pero es una puta egoista y nunca, nunca me dará ese placer que tantas veces le he rogado... Mujeres!!
|