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Todo me sale mal. Llevo tiempo sin entrar aquí porque estaba en una relación. Pero todo comenzó con una mentira. No voy a entrar en detalles de la mentira, pero tenia que ver con un problema medico el cual descubri a las pocas semanas de la relacion. Aun así, tragué. Tonta de mi.
La relación siguió y sacrifiqué muchos aspectos de la relación que consideraba normales e imprescindibles, entre ellos el sexo. Pero decidí sacar aquello adelante. Tonta de mi.
Cuando te das cuenta de que pones más de tu parte que la otra persona en la relación, piensas que poniendo todavía más de ti puedes equilibrar la balanza pero, no. Se desequilibra aún más porque lo que das, ahora es mucho más. Y lo que recibes sigue siendo lo mismo. Tonta de mi.
Decidí dejar la relación. Pero me cuesta horrores. ¿Por qué cuesta tanto dejar una relación que sabes que está destinada a fracasar? Por qué me siento estúpida por haber intentado sacar a flote algo que estaba destinado a hundirse? Tonta de mí.
Y ahora aquí estoy. Sola. Rota por dentro. Por un lado, satisfecha por haber puesto fin a una relación inexistente. Por otro, rota porque he dejado de creer en las relaciones. Y me siento tonta. Tonta por haberle dado tanto de mi a alguien que no se lo merece. Por eso no deja de resonar en mi cabeza "tonta de mí".
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